Paso 1 — Ajusta la altura de la silla a la altura de los codos
Todo en una configuración de escritorio ergonómica toma como referencia la altura de tus codos al sentarte, así que la silla es lo primero. Siéntate completamente hacia atrás, relaja los hombros y deja que la parte superior de tus brazos cuelgue recta hacia abajo. Sube o baja el asiento hasta que tus antebrazos queden aproximadamente paralelos al suelo y tus codos formen un ángulo de unos 90 grados cuando tus manos reposan sobre la superficie del escritorio.
Si al subir el asiento para alcanzar la altura de los codos tus pies se levantan del suelo, es normal: lo solucionarás con un reposapiés en el siguiente paso, en lugar de sentarte demasiado bajo. Una silla que sostenga esta postura sin que tengas que tensar los hombros es la base; una silla ergonómica dedicada hace que los ajustes de altura e inclinación sean repetibles día tras día.
- La parte superior de los brazos cuelga verticalmente, los antebrazos quedan aproximadamente paralelos al suelo
- Los codos quedan en torno a los 90 grados con las manos sobre el escritorio
- Los hombros se mantienen relajados, sin encogerlos para alcanzar el teclado
- Ajusta primero el asiento a la altura de los codos, y después resuelve el contacto de los pies por separado
